Qué tiene que tener la web de una clínica para que reserven cita

Muchas webs de fisioterapia cuentan el centro y dejan un teléfono. El paciente las abre en el móvil, entre una cosa y otra, y si no puede dejar la cita hecha, cierra y llama a otro sitio. O no llama.
Para reservar hace falta poco, y tiene que estar a la vista: quién trata, qué huecos quedan y cómo confirmar. El logo y los colores del centro importan porque la persona tiene que reconocer que está en su clínica, no en un directorio genérico.
Pedir una cuenta antes de elegir hora frena. Quien reserva por primera vez no quiere inventar una contraseña para ver si el jueves a las cinco está libre. La cuenta tiene sentido después, para ver sus citas o la pauta de ejercicios.
La confirmación tiene que decir día, hora y profesional. Si el centro avisa por email, ese aviso sale de la misma cita, no de una nota aparte. Cuando alguien anula, el hueco vuelve a la agenda y otra persona puede tomarlo.
Eficlinics monta esa página en el subdominio de la clínica. Si el centro no ha subido logo, se usa el de Eficlinics hasta que lo cambien. El equipo sigue en el mismo sitio: la reserva que hace el paciente es la que ve recepción.
Una web que reserva no sustituye el trato en la sala. Quita la parte que no necesita a nadie al teléfono: mirar el hueco, apuntarlo y repetirlo.
